Hace algún tiempo estuve trabajando con alguien que se convirtió en una muy buena amiga para mí. En un principio yo veía como su padre iba a buscarla al trabajo y entonces pensaba: “Que buen padre tiene Rosa, se ve que se preocupa mucho por ella, siempre viene y la busca para llevarla a su casa, aunque ya ella se casó de todas formas está al tanto de ella”. Siempre pensaba eso, y también pensaba que Don Nicolás era un hombre bien simpático y en realidad lo era.
Cierto día que estaba con mi amiga, le referí algo, le dije que ella debía sentirse orgullosa de tener un padre como ese y que se veía que él la quería mucho. Ante este comentario mío, mi amiga se queda en silencio por un rato y luego me responde:
- Si tú supieras…
Yo me quedo callada, para no ser indiscreta, y entonces imagino que algo anda mal. Me siento curiosa, pero no quiero preguntar por no hacerla sentir mal, así que continuo callada.
Ella rompe el silencio diciendo:
- Ay Any, tú no sabes todo lo que hemos pasado… tú ves a mi papá así, con esa facha, todo desarreglado y en ese motorcito viejo, pués él no es ni la sombra de lo que era. Mi papá era un hombre elegante, tenía un buen trabajo, vehículo… era una persona importante aquí en Bonao. Cuando era niña nosotros vivíamos bien, mi hermana, mi mamá, él y yo. Paseábamos, compartíamos, en fin todo era bueno. Pero las cosas empezaron a cambiar, mi padre ya no era el mismo, tenía problemas con mi mamá, yo no sabía por qué, tenia también problemas financieros, nada iba bien.
Luego mis padres se separaron y entonces supe qué fue lo que pasó. Mi papá estaba visitando una bruja, esa mujer lo envolvió hasta el punto de ponerlo en contra de su propia familia, por ella se separaron mis padres, por ella mi papá está como está, lleno de deudas y viviendo solo en un rancho y por ella, y eso no se lo perdono, murió mi madre. Los disgustos que tuvo mi madre por esa mujer fueron los que la agravaron y le causaron la muerte.
Esa mujer le ha quitado todo a mi padre, ya él tiene más de 15 años dejándose engañar por esa estafadora, y no hay quien le hable mal de ella, le tiene lavado el cerebro…
Reflexión
La verdad es que me sentí muy mal ante esta confesión de mi amiga. Me dio mucha pena y al mismo tiempo mucho coraje pensar en como existen personas que dedican su vida a engañar al otro hasta tal punto de arruinarles la vida.
También pensé en lo tontos que podemos llegar a ser, al poner nuestra confianza en este tipo de personas.
Hay quienes recurren a la hechicería para conseguir empleo, o para vengarse de alguien, lograr el amor del ser amado, conseguir dinero, separar matrimonios, por curiosidad, para saber sobre el futuro, en fin existen un sin número de razones, todo depende de la necesidad que se tenga, pero recordemos estas palabras dichas por Jesús:
"Adorarás al Señor tu Dios, y a El solo servirás".
Mt. 4,10
La hechicería daña al hombre y lo hace de la peor manera posible, lo daña en su alma, en su mente, en su espíritu… lo aleja de lo más puro y sagrado: el amor de Dios.
La hechicería procede del mal, no es otra cosa que un engendro del maligno y tiene como único propósito apartar al hombre de Dios, destruirlo, hacerle daño y como en el caso de Don Nicolás, hacer daño también a otras personas.
Existen muchos casos de personas que han perdido la paz , la tranquilidad y hasta el juicio.
Reflexionemos acerca de todo esto y recordemos que Dios rechaza las adivinaciones y profecías falsas:
"Que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros; que no se halle a nadie que se dedique a supersticiones o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o quien pregunte a los muertos. Porque Yavé aborrece a los que se dedican a todo esto".
Dt. 18, 10-12
No hay comentarios:
Publicar un comentario