jueves, 22 de julio de 2010

Sigamos Friendo Los Plátanos


Cierto día mi hija me cuenta una historia ocurrida a un niño, en ese momento no le di mucha importancia, pero luego analizando me di cuenta de que es una gran lección para cualquier persona, por eso decidí comunicarla por este medio.
Me dice Rubí:
- Mami el otro día vi un niño que vive por aquí con una mano cortada, le pregunté qué le había pasado y me dijo que estaba friendo unos plátanos y que en un momento de descuido el utensilio de cocina que estaba utilizando se le clavó en la mano y se le hizo una herida muy fea por lo que fue y se la curó. Yo le pregunte que él había hecho después y me respondió:
- ¿y qué voy a hacer? Seguir friendo los plátanos y comérmelos, no me voy a poner a llorar.

Reflexión


Muchas veces en el curso de nuestra vida vemos frustrados nuestros objetivos. Pasamos por duros momentos que consiguen desalentarnos, y entonces abandonamos nuestras metas. Los problemas siempre aparecen, ya sea por descuido de nosotros mismos, como en el caso del niño de esta historia, o por cosa del destino; sin embargo debemos ser consistentes y seguir adelante en la lucha por alcanzar aquello que deseamos, no podemos quedarnos llorando, hay que curarse la herida, seguir friendo los plátanos y después comérnoslos, comérnoslos nosotros mismos y no dejar que otro se los coma porque nos quedamos llorando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario